Sanación
Reiki Usui y sus orígenes
¿Quién fue Mikao Usui? Biografía del creador del Reiki
Mikao Usui, conocido como Usui Sensei, nació el 15 de agosto de 1865 en Taniai, distrito de Yamagata, prefectura de Gifu, Japón. Desde pequeño mostró un profundo interés espiritual e intelectual que lo llevó a viajar por diversos países en busca del sentido de la vida.
Tras años de estudio y práctica del Zen, en marzo de 1922 decidió realizar un retiro de ayuno y meditación extrema en el Monte Kurama, uno de los montes sagrados de Japón. Tras 21 días de rigurosa disciplina espiritual, en la medianoche del vigésimo primer día, Usui Sensei experimentó una poderosa iluminación (Satori). En ese momento recibió el flujo de la Energía Universal, sintiendo cómo se unía con su propia energía vital. Junto con esta revelación, recibió el don de sanar.
De esta experiencia nació el Usui Reiki Ryoho, un método natural de sanación que permite canalizar energía vital universal a través de las manos.
En abril de 1922 fundó la Usui Reiki Ryoho Gakkai, la primera asociación dedicada a enseñar y practicar el Reiki. Usui Sensei dedicó los últimos años de su vida a difundir este sistema de curación, ayudando a miles de personas, incluso durante el gran terremoto de Tokio en 1923.
Falleció el 11 de marzo de 1926 en Fukuyama, a los 62 años de edad, dejando un legado que hoy cuenta con millones de practicantes en todo el mundo.
El método Reiki creado por Mikao Usui se ha convertido en una de las terapias energéticas más practicadas a nivel global, valorada por su simplicidad, eficacia y ausencia de efectos secundarios.
¿Qué significa ser Reikista?
Ser Reikista va mucho más allá de aplicar sesiones de Reiki. Significa convertirse en un canal consciente de energía vital universal. Esta energía entra por la coronilla (parte superior de la cabeza), fluye hacia el corazón y se transmite a través de las manos para ayudar a restaurar el equilibrio físico, emocional, mental y espiritual de las personas.
Quienes nos iniciamos en el Reiki sabemos que hemos elegido un camino de crecimiento espiritual y bienestar integral. Al trabajar con esta energía, no solo nos beneficiamos nosotros, sino que también influimos positivamente en las personas que nos rodean.
El reikista que decide convertir esta práctica en su pasión y profesión (como es mi caso), comienza cada sesión con una armonización especial. Nos conectamos con la Energía Universal, y depende de tu creencia, con maestros guías, maestros ascendidos, arcángeles, ángeles y seres de luz, pidiendo que toda la energía que fluya sea utilizada exclusivamente para el mayor bien y el restablecimiento de la persona que recibe la sesión.
Ser reikista es, por tanto, un compromiso de servicio, amor y responsabilidad espiritual, donde la intención pura es fundamental para canalizar energía de sanación de la forma más elevada posible.