Bienestar y energías
No todo es tan lindo como lo presentan
Las redes, las publicidades y hasta las reuniones familiares nos muestran vidas redondas: parejas felices, casas llenas, cuerpos sanos, plata que alcanza. Y uno mira su propia vida, con sus faltas, y cree que es el único al que le salió mal.
Pero esa comparación es una trampa: ponemos nuestra vida por dentro al lado de la de los demás por fuera.
El éxito total no existe. Lo que desde afuera parece una vida completa, por dentro tiene sus grietas: alguien a quien se extraña, algo que no pudo ser, un miedo que no se cuenta.
El amor no dura para siempre. Las parejas se terminan, las familias se alejan o se rompen, la gente se va o se muere. Nadie se salva de perder algo o a alguien.
Y siempre falta algo. A los 20, a los 40 y a los 70. Falta plata, falta salud, falta compañía, falta tiempo. Quien dice que no le falta nada, o miente o todavía no le tocó.
Si hoy sentís que tu vida no es como la de las fotos, no sos la excepción. Sos la regla. La diferencia es que casi nadie lo dice.
Escribo esto porque yo también lo viví, y porque creo que decirlo en voz alta nos hace sentir menos solos.
Laura Parrinello, terapeuta holística.